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Premios literarios “Entre el olvido y la memoria”

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El pasado Día del Libro, nuestro querido Miguel estrenó la I Edición de unos premios literarios que comparten nombre con su blog: Entre el olvido y la memoria. Y tuvo el detallazo de concederme uno de ellos en la categoría “la tía más plasta” “Cuaderno de viaje”. Lo que hace especial este premio es que viene sin cadena lo ha creado él y se ha molestado en formar un jurado y todo. Mil gracias de nuevo.

En la gala de entrega no se nos dejó ser receptores pasivos del premio, y se nos invitó a recomendar un libro que mereciera ser recomendado. Llevo una racha tirando a pésima en lo que a lecturas se refiere, así que me ha llevado unos días desperezar las neuronas para que desempolvaran alguno de los libros que disfruté en su día. Me vinieron unos cuantos a la cabeza, todos muy intelectuales, pero he decidido dejar a un lado la cultura y hacer un poco de proselitismo inofensivo.

world unseenParece ser que “The World Unseen”, de Shamim Sarif, no está traducido al español. Le he preguntado a Amazon España y me dice que tienen el libro original en versión Kindle, pero ni rastro de una posible traducción. Lo siento por los que no leéis inglés. Se hizo una película basada en este libro pero no la recomiendo. Me pareció una verdadera castaña pilonga.

“The World Unseen” está ambientado en Sudáfrica en los años 1950, durante el recién instaurado régimen del apartheid. Amina es una mujer que vive descartada de las normas sociales que le imponen, por un lado, la comunidad india a la que pertenece y, por otro, la sociedad racista que le ha tocado vivir. Desafía sus tradiciones llevando una vida independiente y no ocultando su orientación sexual. Y le hace un corte de mangas ficticio al gobierno racista que se acaba de instaurar en Sudáfrica abriendo un negocio junto con un socio negro. Miriam es la mujer casada y con hijos de la que Amina se enamora.

Lo que me gustó de este libro es que no es una historia de lesbianas. Los sentimientos que ambas van experimentando por la otra forman parte de la historia, pero no son la historia. Se habla del contexto político de aquella época en Sudáfrica, de historias de amor entre blancos y negros, de blancos que ayudan a negros y viceversa, de represión, de frustración, de odio. Es un libro de prosa ligera, a pesar de que lo que cuente no lo sea tanto. Es una pena que la película sólo muestre la historia de amor entre las dos mujeres y deje a un lado los muchos matices y otras historias que el libro sabe hilvanar tan bien.

Puede que “The World Unseen” no sea una obra literaria (aunque se haya llevado un par de premios), pero una de las cosas que hace muy bien es integrar una historia de amor entre dos mujeres de una manera natural, con unos personajes muy creíbles y un final totalmente realista. Si tenéis un par de ratos y el idioma no os lo impide, dedicadlos a leer este libro. Y si eres hetero, no te preocupes, que este libro no tiene efectos secundarios, y leerlo no te convertirá en homosexual. Clínicamente probado.

Músicas del mundo: Mama Africa

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“Yo no canto política; canto la verdad”

Y la verdad es que la canción por la que muchos la conocen (aunque también los hay que ni siquiera saben quién la cantaba) es la que menos le gustaba a ella. Porque era una canción tonta, decía. Una canción sin mensaje, vacía de contenido. Y lo confesaba sin reparos, con una sonrisa triste en los labios y una mirada resignada.

Seguro que a la mayoría os suena el “pata pata”. ¿Pero cuántos sabéis algo más de la música y la vida de Miriam Makeba? Yo me cuento entre los ignorantes (sin ánimo de ofender), porque hasta que no vi el documental “Mama Africa” en el avión de Bruselas-Kigali, no supe quién había detrás de esa canción cuyas notas, aún hoy, me siguen poniendo de buen humor al escucharlas. Y quedé fascinada ante la vida y la lucha de esta mujer.

A los 18 días de edad la mandaron a prisión durante seis meses. Su crimen: tener una madre que para ganarse la vida hacía cerveza casera de manera ilegal. En su primera gira internacional el régimen de apartheid le negó la entrada a su país, convirtiéndola en una exiliada forzosa. Fue el precio que tuvo que pagar por haber participado en un documental contra el apartheid. Un año después moriría su madre. Miriam tendría que esperar a la liberación de Nelson Mandela, 30 años después, para poder ir a su tumba y pedirle perdón por no haber podido asistir a su entierro.

Estados Unidos la acogió en sus primeros años de exilio, hasta que las emisoras de radio estadounidenses decidieron boicotearla por casarse con el activista Stokely Carmichael, miembro activo del Movimiento por los Derechos Civiles en Estados Unidos de la década de los sesenta. Miriam no tuvo reparos en criticar a Israel y fue la primera africana que hizo una declaración ante Naciones Unidas para denunciar el régimen del apartheid. Ella y su familia acabarían yéndose a Guinea-Conakry, donde Sékou Touré les ofreció asilo político sin reparos.

Miriam nunca olvidó sus raíces. Recuperaba canciones a su paso por distintos países africanos y las cantaba en el idioma original para promover la cultura del continente que la vio nacer. Creía en la unidad de África. Luchó por ella hasta el final. Su trayectoria musical es un proyecto político contra el racismo y la pobreza. Con el dinero que ganaba en sus giras financiaba los estudios de jóvenes africanos.

Murió en noviembre del 2008, mientras participaba en un concierto de apoyo al escritor Roberto Saviano y en contra de la Camorra italiana. Ironías del destino o no, a Mama Africa le dio un ataque al corazón después de interpretar el famoso pata pata. En vida pidió que echaran sus cenizas en el punto donde el Océano Indico y el Océano Pacífico se confunden, para poder así partir en todas las direcciones y volver a encontrarse con todos aquellos que había conocido durante su exilio. Yo me pregunto si las olas, en un descuido, le dejarían a su hija en el regazo, cuya muerte, a los 35 años de edad, nunca llegó a superar.

“La única diferencia entre el régimen del apartheid en Sudáfrica y el gobierno de los Estados Unidos, es que en Sudáfrica el gobierno dice abiertamente de qué lado está”.
Miriam Makeba

Músicas del mundo: el segundo y cuarto viernes de cada mes (y hoy celebrando el Día Internacional de la Mujer).