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Músicas del mundo: Fode Baro

Permitidme que sueñe un rato. Aquí, en mi balcón. Antes de irme a la cama. Entre el zumbido del generador, el rugido de motores rabiosos, las conversaciones a gritos del vendedor de periódicos cuatro pisos más abajo y el canon de bocinas desafinadas. Se agradece que hoy no haya fuegos artificiales. Ni petardos. Hay días que estoy tan cansada que no tengo paciencia para tanta contaminación sonora. Hay días en que tengo mis instintos asesinos a flor de piel. Son esos días en los que aprovecho para imaginarme Michael Douglas en la película “Un día de furia” y sonreír para mis adentros.

No voy a tardar en irme a la cama. Las semanas de trabajo aquí son intensas. Se confunden las unas con las otras. Día y noche. Interminables. No acabo de acostumbrarme a que pasen los días sin vivirlos. A que las noches sean tan cortas. A no poder dominar mis sueños cuando duermo. A despertarme antes de que suene el despertador. A que todos los días sean iguales. Aunque distintos.

Me muero de sueño. Por eso quiero, antes de dormirme, soñar durante cuatro minutos y treinta y cuatro segundos. Estoy en Laï bailando souk, entre Gala y Gala, la cerveza del lugar, en la única discoteca del pueblo: El Abrevadero (nombre que me sigue divirtiendo tanto como la primera vez que lo escuché); donde los baños no tienen ni váter ni puertas. Mis amigos chadianos me regañan cariñosamente porque dicen que bailo mucho. Que hay que hacer una pausa entre canción  y canción. Cada dos como mucho. Para descansar. Porque es lo que hace todo el mundo. Pero yo no quiero hacer lo que todo el mundo. Yo no quiero parar. Quiero bailar toda la noche…

… Y no, no me siento nostálgica. No tengo tiempo.

“La música es el verdadero lenguaje universal.”
Carl Maria von Weber (1786-1826) Compositor alemán.

Músicas del mundo: el primer viernes de cada mes.

PD. Gracias a Libelia, Danny Brown y a Rosa por nominarme al Liebster Award.  Lo acepto con gusto pero no podré seguir la cadena por falta de tiempo…

Músicas del mundo: Yasmin Levy

Odiar es fácil. Sólo hay que deshumanizar al enemigo. Cosificarlo. Generalizarlo. Diluirlo entre la multitud. Anularlo.  Ponerle una etiqueta. Por ejemplo: israelí. Y de golpe me viene a la mente un ciudadano de un estado que se declara judío pero que no sigue los principios de la religión judía. Un estado que se ríe del derecho internacional y las resoluciones de Naciones Unidas mientras aniquila al pueblo palestino. Un estado armado hasta los dientes con armas nucleares. Un estado que utilizó fósforo blanco en 2009 durante la “Operación Plomo Fundido” en Gaza. Un estado que, hace unos meses, le compró a Alemania un submarino capaz de portar armas nucleares. Un estado agresivo que se dedica a hacer cortes de mangas al resto de la comunidad internacional mientras se cubre detrás de las espaldas de Estados Unidos.

Odiar es fácil. Sólo hay que identificar a la persona con su gobierno. Con su país. Con su religión. Y olvidar que los estados están hechos de individuos. Entidades independientes que no representan el país que les vio nacer. Sólo hay que reconocer que entre tanta destrucción también existe algo de esperanza. A veces, no hace falta ni aguzar la vista para verlo. Sólo hay que saber mirar. Y descubriremos, con agrado, que hasta Israel tiene cosas positivas que ofrecer. Yasmin Levy, es una prueba de ello.

“La música es el verdadero lenguaje universal.”
Carl Maria von Weber (1786-1826) Compositor alemán.

Músicas del mundo: el primer viernes de cada mes.

Músicas del mundo: Kinan Azmeh

Odio llegar tarde. No me gusta ni hacer ni que me hagan esperar. Con el cambio de culturas (diría que con el tiempo, pero no sería verdad) he aprendido a ser más paciente con los que llegan tarde. E incluso con los que nunca llegan. He aprendido, sobre todo, a no esperar. Y el camino no ha sido fácil. Sin embargo, todavía no me he acostumbrado a ser yo la que no llega a tiempo (porque, llegar, siempre llego; por lo menos hasta ahora). Sobre todo llegar tarde a una cita con una misma. Lo peor. No obstante, siento que en esta nueva etapa que acabo de comenzar llegaré tarde muchas veces; así que mejor no me esperéis.

Me debo la entrada de “Músicas del mundo” que debería haber publicado ayer. Están siendo unas semanas muy intensas y, para ser sincera, ni siquiera me había dado cuenta de que julio se acababa. Fue agosto quien me lo recordó. Los días pasan a una velocidad vertiginosa y yo, que estoy en baja forma, intento pedalear a su ritmo pero no consigo separarme del pelotón. Mientras tanto, intento empaparme de todas las sensaciones que me rodean.

Echoes from Syria

El Festival de Beiteddine me ofreció la oportunidad de disfrutar en directo de un artista para mí desconocido (Kinan Azmeh, clarinetista sirio) en un impresionante palacio de principios del siglo XIX en las montañas libanesas del Chouf. Del palacio espero poder hablaros en otra ocasión, cuando vuelva a visitarlo con la luz del sol. Mientras tanto, dejo que deis rienda suelta a vuestra imaginación. Cerrad los ojos mientras escucháis el vídeo. Es por la noche. La luna brilla, presumida, detrás del escenario. Vosotros estáis sentados en el patio de un imponente palacio oriental. El grupo de Kinan Azmeh, Ensemble Hewar, se encarga del resto.

“La música es el verdadero lenguaje universal.”
Carl Maria von Weber (1786-1826) Compositor alemán.

Músicas del mundo: el primer viernes de cada mes (o, por lo menos, se intenta).

Músicas del mundo: Kabul dreams

"Esperamos que Eric Clapton venga a tocar en Afganistán."

“Esperamos que Eric Clapton venga a tocar a Afganistán.” Kabul dreams

Kabul dreams está considerado el primer grupo de rock surgido en Afganistán después de la caída del régimen talibán. Pertenecen a una nueva generación, la de Sosan Firooz, primera rapera afgana; una generación crecida en el exilio que ha vuelto con ganas de contribuir a la reconstrucción del país. Una generación que narra la tragedia del pasado y la esperanza del futuro a través de la música y el arte, prohibidos durante el régimen talibán.

La publicación de su primer álbum, Plastic words (“palabras de plástico”),  es un resumen de todo lo ocurrido en el país desde 2002. Cada miembro de la banda pertenece a una etnia diferente, una casualidad que utilizan como algo simbólico para promover la idea de un Afganistán unido donde todos los grupos étnicos viven en harmonía (el himno nacional afgano menciona 14 grupos).

Han sido criticados por cantar en inglés y por cantar rock. Pero les da igual porque están haciendo lo que les gusta. Aunque sea a tiempo parcial porque todavía su música no les da de comer. En el 2011 organizaron un concierto en la calle principal de Kabul, la capital del país, que pilló a sus habitantes por sorpresa y les dio algo de publicidad. Los hay que dicen que su modesto éxito se acabará con la retirada de las tropas extranjeras en el 2014. Pero ellos dicen que exageran, que el Afganistán moderno está formado por jóvenes educados que saben diferenciar al verdadero enemigo de aquél que pretende traer cambios positivos en sus vidas.

No son mi estilo, pero tienen todo mi respeto por atreverse con lo diferente en un país que necesita que las nuevas generaciones rompan con el pasado y trabajen juntas por un futuro mejor.

“La música es el verdadero lenguaje universal.”
Carl Maria von Weber (1786-1826) Compositor alemán.

Músicas del mundo: el primer viernes de cada mes.

PD. ¡Por fin me han dado el visado! La semana que viene estaré en Paris con la formación (y si me da tiempo dejaré alguna entrada programada) y la siguiente ya os escribiré desde mi nuevo destino:¡Beirut!

Músicas del mundo: Malick Pathé Sow y Bao Sissoko (Senegal)

Malick Pathé Sow (cantante) y Bao Sissoko (kora) se han unido para crear un magnífico álbum desde la diáspora.

“La música es el verdadero lenguaje universal.”
Carl Maria von Weber (1786-1826) Compositor alemán.

Músicas del mundo: el primer viernes de cada mes.

PS. El miércoles tuve la suerte de que me ofrecieran un trabajo así que estoy de papeleos y con la lengua fuera, gestionando visado y demás, porque me marcho el martes por la noche. Espero poder escribir en algún momento las dos entradas que me quedan sobre Ruanda y pido disculpas por no haber contestado a vuestros comentarios. Dejo en el aire dónde será mi próximo destino, por eso de la intriga y dolor de barriga, aunque se aceptan apuestas…

Músicas del mundo: Knowless Butera

Hoy músicas del mundo viene sin contenido político ni denuncia social. Por lo menos no mi entrada, que la canción no sé de lo qué habla (siento decepcionaros, pero no hablo knyarwanda, o como se escriba en español). Os traigo algo ligero para acabar la semana sin dolor de estómago:  Knowless Butera, una de las cantantes ruandesas actuales que mueve masas, por lo menos en esta parte del mundo. Me apetecía compartir con vosotros un trocito de cultura ruandesa contemporánea. Feliz escucha.

“La música es el verdadero lenguaje universal.”
Carl Maria von Weber (1786-1826) Compositor alemán.

Músicas del mundo: a partir de mayo, el primer viernes de cada mes.

Músicas del mundo: Oday Khatib

Hasta diez años de prisión por tirar una piedra. Hasta diez años de prisión por tirar una piedra a un soldado.  Hasta diez años de prisión por tirar una piedra a un soldado con casco. Hasta diez años de prisión por tirar una piedra a un soldado con casco y probablemente escudo. Hasta diez años de prisión por tirar una piedra a un soldado con casco y probablemente escudo, y de nacionalidad israelí.

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Oday Khatib, cantante palestino comprometido con la causa, es más conocido por sus canciones de protesta que por tirar piedras. Vive (vivía) en Al-Fawwar, un campo de refugiados cerca de Hebrón, rodeado de asentamientos israelíes, como la mayoría de los pueblos y ciudades palestinos. Este campo de refugiados está en medio de la zona C, que ocupa 60% de Cisjordania y está bajo control militar israelí absoluto; entre otras razones para proteger a los colonos israelíes, que ocupan tierras palestinas de forma ilegal y en contra del derecho internacional.

Durante generaciones tirar piedras al ejército de ocupación ha sido una manera de intentar echarlo de unas tierras que no le pertenecen. Tirar piedras fue la mayor forma de defensa durante la primera Intifada, obligando a los lideres israelís a sentarse a negociar. Tirar piedras es una de las principales formas de resistencia ejercidas tras 47 años de ocupación.

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Oday Khatib fue detenido el 19 de marzo bajo dudosas circunstancias. Hay 4.713 palestinos detenidos en prisiones israelíes  incluyendo aquellos que se encuentran detenidos bajo “detención administrativa”, que permite a Israel arrestar y detener palestinos indefinidamente sin cargos. Una vez detenido, la probabilidad de que te declaren inocente es de 1 entre 400.

A mí me da igual si Oday Khatib tiró o no tiró una piedra. Lo que me importa es que exista un lugar en el mundo donde se pueda detener a alguien sospechoso de tirar una piedra a un soldado y condenarlo hasta diez años de prisión. Un lugar donde no existe libertad de movimientos. Un lugar donde se está sujeto a represión militar. Un lugar donde se puede ser cacheado al azar y sin motivo. Un lugar donde hay que esquivar balas perdidas. Un lugar donde eres refugiado en tu propia tierra.

Hasta las narices de tanta represión.

Pd. Hoy músicas del mundo no trae vídeo porque no he conseguido encontrar ninguno, pero no podía dejar de compartir esta historia con vosotros, aunque yo tampoco sepa a qué sabe su música.

Pd2. Una cabeza sembrada encontró este vídeo donde se ve y escucha a Oday Khatib. Mil gracias!

“La música es el verdadero lenguaje universal.”
Carl Maria von Weber (1786-1826) Compositor alemán.

Músicas del mundo: el segundo y cuarto viernes de cada mes.

Músicas del mundo: Stop a la guerra del este

ntagandaBosco Ntaganda (apodado “Terminator”), general rebelde nacido en Ruanda y crecido en el Congo, se entregó el lunes pasado en la Embajada Americana de Kigali pidiendo ser transferido a la Corte Penal Internacional, en la Haya. Está acusado de siete crímenes de guerra y tres crímenes contra la humanidad en la República Democrática (democrática por llamarle algo, supongo) del Congo (RDC). Entre otras cosas, se le acusa de haber estado implicado en el brutal asesinato de 800 personas en varios poblados al este del país, utilizando niños-soldado entre sus filas y mujeres como esclavas sexuales.

La violación se ha convertido en el arma de guerra favorita de todos los bandos. Se viola a la mujer para mostrar al enemigo que no tiene poder y deshonorar al marido. Muchas son repudiadas después, o se quedan embarazadas o contraen el sida. O todo a la vez. Según Naciones Unidas, desde 1998 más de 200.000 personas han sido violadas en la región de Kivu del Norte. Los abusos son cometidos tanto por los grupos rebeldes como por el ejército congoleño. La impunidad es su mejor escudo y la indiferencia de la comunidad internacional su mejor aliada. Los pillajes también están a la orden del día. Cientos de miles de congoleños viven desplazados o refugiados en otros países.

lumumbaDesde la independencia de la RDC de Bélgica, varias guerras han azotado el país. En 1960, hubo un rayo de esperanza con Patrice Lumumba, el primer Primer Ministro (valga la redundancia) tras la recién estrenada independencia, pero la CIA se encargó de ordenar su asesinato antes de que pudiera llevar a cabo su programa político. Su crimen: ser un líder anticolonialista y nacionalista (aprovecho para recomendar la película que lleva su nombre; se puede ver en Youtube en francés subtitulada en inglés).

La región de Kivu del Norte es rica en recursos naturales, por eso los países vecinos (y no tan vecinos) llevan años librando en suelo congoleño una guerra subsidiaria interminable, armando a unos y otros y sacando tajada de la inestabilidad del país. Los habitantes de la región de Kivu del norte viven aterrorizados. No es la primera vez que artistas congoleños se unen para cantar “basta”. Probablemente tampoco será la última. Koffi Olomidé, Papa Wemba, Werrason, J.B. Mpiana, Fally Ipupa, Tshala Muana, Lutumba Simaro, Felix Wazekwa, Bill Clinton Kalonji, Emeneya y otro puñado de artistas han publicado un proyecto común: “Stop a la guerra del este”, donde denuncian la situación que se vive actualmente en la región de Kivu del norte.

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Muchos dicen que cantando no se cambia nada. Que Tiken Jah Fakoly lleva años componiendo canciones de contenido político y la situación en Costa de Marfil sigue siendo la misma. Puede que lleven razón, pero sólo en parte. Cantar las injusticias sirve para crear conciencia, para difundir el problema o para solidarizarnos con los más necesitados. Patrick Muyaya, diputado del partido político mayoritario del país está detrás de este proyecto, lo cual hace que éste pierda credibilidad frente a la oposición; y que el resto nos preguntemos qué agenda es la que realmente se está defendiendo…

“¡El Congo es nuestro derecho, nuestra integridad, nuestra patria querida, será indivisible! Todos como un solo hombre, combatamos. Defendamos la soberanía de la República”

“La música es el verdadero lenguaje universal.”
Carl Maria von Weber (1786-1826) Compositor alemán.

Músicas del mundo: el segundo y cuarto viernes de cada mes
(esta semana con retraso por culpa de la conexión a internet)

Músicas del mundo: Mama Africa

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“Yo no canto política; canto la verdad”

Y la verdad es que la canción por la que muchos la conocen (aunque también los hay que ni siquiera saben quién la cantaba) es la que menos le gustaba a ella. Porque era una canción tonta, decía. Una canción sin mensaje, vacía de contenido. Y lo confesaba sin reparos, con una sonrisa triste en los labios y una mirada resignada.

Seguro que a la mayoría os suena el “pata pata”. ¿Pero cuántos sabéis algo más de la música y la vida de Miriam Makeba? Yo me cuento entre los ignorantes (sin ánimo de ofender), porque hasta que no vi el documental “Mama Africa” en el avión de Bruselas-Kigali, no supe quién había detrás de esa canción cuyas notas, aún hoy, me siguen poniendo de buen humor al escucharlas. Y quedé fascinada ante la vida y la lucha de esta mujer.

A los 18 días de edad la mandaron a prisión durante seis meses. Su crimen: tener una madre que para ganarse la vida hacía cerveza casera de manera ilegal. En su primera gira internacional el régimen de apartheid le negó la entrada a su país, convirtiéndola en una exiliada forzosa. Fue el precio que tuvo que pagar por haber participado en un documental contra el apartheid. Un año después moriría su madre. Miriam tendría que esperar a la liberación de Nelson Mandela, 30 años después, para poder ir a su tumba y pedirle perdón por no haber podido asistir a su entierro.

Estados Unidos la acogió en sus primeros años de exilio, hasta que las emisoras de radio estadounidenses decidieron boicotearla por casarse con el activista Stokely Carmichael, miembro activo del Movimiento por los Derechos Civiles en Estados Unidos de la década de los sesenta. Miriam no tuvo reparos en criticar a Israel y fue la primera africana que hizo una declaración ante Naciones Unidas para denunciar el régimen del apartheid. Ella y su familia acabarían yéndose a Guinea-Conakry, donde Sékou Touré les ofreció asilo político sin reparos.

Miriam nunca olvidó sus raíces. Recuperaba canciones a su paso por distintos países africanos y las cantaba en el idioma original para promover la cultura del continente que la vio nacer. Creía en la unidad de África. Luchó por ella hasta el final. Su trayectoria musical es un proyecto político contra el racismo y la pobreza. Con el dinero que ganaba en sus giras financiaba los estudios de jóvenes africanos.

Murió en noviembre del 2008, mientras participaba en un concierto de apoyo al escritor Roberto Saviano y en contra de la Camorra italiana. Ironías del destino o no, a Mama Africa le dio un ataque al corazón después de interpretar el famoso pata pata. En vida pidió que echaran sus cenizas en el punto donde el Océano Indico y el Océano Pacífico se confunden, para poder así partir en todas las direcciones y volver a encontrarse con todos aquellos que había conocido durante su exilio. Yo me pregunto si las olas, en un descuido, le dejarían a su hija en el regazo, cuya muerte, a los 35 años de edad, nunca llegó a superar.

“La única diferencia entre el régimen del apartheid en Sudáfrica y el gobierno de los Estados Unidos, es que en Sudáfrica el gobierno dice abiertamente de qué lado está”.
Miriam Makeba

Músicas del mundo: el segundo y cuarto viernes de cada mes (y hoy celebrando el Día Internacional de la Mujer).

Músicas del mundo: Black Bazar

En el 2009 Alain Mabanckou publicó una novela llamada Black Bazar, que hablaba de la diáspora africana en Francia, sus vidas cotidianas, su moda, estilo y lenguaje, a través de los ojos de un inmigrante congoleño apodado “Fessologue”, zapador y filósofo de bar, y supuestamente el alter ego del escritor. En un intento de continuar con la novela, Mabanckou produjo en el 2012 un ambicioso álbum de música (para “intentar cambiar la manera en que se percibe la música africana”, dice) junto con los músicos congoleños Modogo Abarambwa y Sam Tshintu. También han contribuido artistas de Cuba, Colombia, Camerún, la República Democrática del Congo, Congo-Brazaville y Senegal.

(entrada traducida de Africa is a country)

“La música es el verdadero lenguaje universal.”
Carl Maria von Weber (1786-1826) Compositor alemán.

Músicas del mundo: el segundo y cuarto viernes de cada mes.

Cojonudo’s Blog Award

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Los rumores que corren por la blogosfera son ciertos: al Nergal se le ha ido la pinza. La prueba, que en un momento de delirio me ha concedido el Premio al Blog Cojonudo; o lo que es lo mismo, Cojonudo’s Blog Award. La verdad es que no me lo esperaba. No estaba segura de que las calabazas que le di fueran a surtir efecto. 

Para ser cojonudo, hay que cumplir los siguientes requisitos:

  1. Poner en tu blog la medallita correspondiente (hecho).
  2. Ser educado y dar las gracias a quien te nominó (¡gracias, hermoso!).
  3. Nominar a otros cinco blogs que sean cojonudos, aclarar por qué lo son (supongo que para evitar que haya tongo), y comunicárselo en persona (cibernética, se entiende). Estos son mis nominados:
    Libelia: porque soy fan incondicional de Libe Li, de su poesía, de su sensibilidad y de su cultura erótico-festiva. Blog cojonudo donde los haya.
    Diario de un fumador empedernido: porque me encanta la frescura de Aitor y no deja de sorprenderme la madurez con la que plantea muchos temas. A cojonudo no le gana nadie.
    Campiquipugui: porque “odio” la creatividad y el ingenio de Josep y porque Felipe es un tío cojonudo. El día menos pensado me lo cruzo por la calle.
    La biblioteca del fauno: porque Roberto tomó la decisión de escribir sobre lo que le diera la gana, aunque eso significara sacrificar lectores; y eso, en sí, le hace cojonudo.
    Camino a la voz del corazón: porque ser poeta en la adolescencia es cojonudo. Joel, no cambies.
  4. Contestar a las siguientes cinco preguntas (facilísimo, sobre todo para una relativista como yo a la que no le gusta tener favoritos porque los favoritismos nunca fueron buenos; así que voy a hacer uso del elemento lógico para interpretar esta regla y hacer recomendaciones cojonudas).

¿Cuál es el libro más cojonudo que has leído?
No me acuerdo, pero en su día me gustó mucho “Todo se desmorona” (Things fall apart en el original) de Chinua Achebe, que narra la destrucción de un mundo perfectamente organizado tras la llegada del hombre blanco y su religión. “Los trozos de madera de Dios” (Les bouts de bois de dieux en el original) de Ousmane Sembène. Esta novela está ambientada en Senegal en los años 40, durante la colonización francesa; y narra la lucha de los constructores de una línea de ferrocarril que van a la huelga contra sus empleados franceses. La fuerza narrativa con la que Sembène describe la lucha obrera contra el opresor y el papel de las mujeres en la huelga son realmente cojonudas.

¿Cuál es la peli más cojonuda que has visto?
¡Uf, a saber! Pero la primera que me viene a la mente es “Las tortugas también vuelan”, una película iraní que se desarrolla en un campo de refugiados del Kurdistán irakí y que narra la realidad de los niños que viven allí. Me dejó emocionalmente noqueada durante más de una semana. Es una película muy dura, aviso. Se puede ver íntegramente  en Youtube y la tengo en mi lista de recomendaciones pendientes para publicar en mi página de facebook.

¿Cuál es la canción más cojonuda que has escuchado?
Probablemente “Le grand jour” de Cali, que cuenta la satisfacción que siente el protagonista de la canción cuando su novia  por fin le deja y se las pira. Letra y música cojonudas. Siempre me da la risa cuando la escucho.

¿Qué es lo más cojonudo que has hecho en tu vida?
Supongo que sacrificarlo todo (y cuando digo todo, quiero decir todo) para cumplir un sueño que me perseguía desde adolescente. Tardé tres años en tomar la decisión y ahora de lo único de lo que me arrepiento es de no haberla tomado antes; a pesar de que para cumplir ese sueño tuve pagar un precio muy alto del que me costó varios años recuperarme.

Si tuvieras que reencarnarte en un animal, ¿en qué animal cojonudo te reencarnarías?
En cucaracha, sin duda. Son insectos todo-terreno (habitan en cualquier sitio);  no hacen ascos a nada (si tienen que comerse a sus compañeras muertas por necesidad, lo hacen; aunque no se las cargan para saciarse el hambre); tienen un millón de neuronas, cuya densidad en el cerebro es diez veces mayor que en el cerebro humano; soportan dosis de radiación de 6 a 15 veces superiores a las de los humanos; y pueden llegar a vivir varias semanas sin cabeza… Que no, que estoy de coña. Volvería a reencarnarme en el ser más bello del reino animal: la mujer.

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Las calabazas que le di al Nergal

La Sema, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad

Sé como el Sol para la Gracia y la Piedad.
Sé como la noche para cubrir defectos ajenos.
Sé como una corriente de agua para la generosidad.
Sé como la muerte para el odio y la ira.
Sé como la Tierra para la modestia.
Aparece tal como eres.
Sé tal como pareces.

Yalal ad-Din Muhammad Rumi

Derviches

El sufismo es una corriente mística del Islam, que engloba a unos 50 millones de personas de todo el mundo. Su propósito es inspirar una unión entre los seres humanos y Dios, mediante la elevación del alma a unos estadios más avanzados de conciencia. La mayoría de los sufíes están organizados en tariqas u órdenes, que han creado elaborados rituales de recitación, que incluyen danzas destinadas a generar estados místicos que faciliten el camino de los iniciados (muridin) hacia la unión con Dios.

Los sufíes más conocidos a nivel internacional son los derviches de la Orden Mevlevi, que son famosos por sus danzas giratorias que realizan con el acompañamiento de poesía cantada del Mathnawi, la principal obra del fundador de la Orden, Yalal al Din Rumi (1207-1273), uno de los más importantes sabios sufíes de todos los tiempos. Rumi pasó a ser conocido con el nombre de Mevlana (maestro) por sus seguidores porque les enseñó un método de perfeccionamiento espiritual. Este método incluye tres elementos que trascienden las barreras de la comunicación humana: la música, la poesía y el recuerdo. La combinación de estos tres aspectos tiene lugar en la ceremonia de la danza giratoria (Sema).

La Sema, compuesta por siete partes, representa el viaje místico de un individuo hacia Dios. La ceremonia intenta reflejar la naturaleza giratoria de todo lo que se encuentra en la naturaleza, desde las galaxias a los átomos. Mediante la Sema el sufí llega al conocimiento de la Verdad, lucha contra su ego y abraza la perfección. Cuando regresa de su viaje espiritual, lo hace como alguien que aspira a servir con amor y entrega a toda la creación.

A pesar de considerarme una persona poco espiritual y muy escéptica, tenía curiosidad por ver la Sema. El Centro Cultural HodjaPasha, unos baños turcos restaurados de 550 años de edad, tenían pinta de ofrecer un espectáculo de masas. Nos hubiera gustado verlo en la Casa de Dede Efendi, donde parecían venderse mejor, pero aquella noche no había espectáculo. Llegamos después de haber sido timadas en la cena, con el humor agrio y un asiento en última fila. Empezó el espectáculo y, mi mente, lejos de concentrarse, vagaba por el público, deteniéndose en un grupo de jóvenes que no paraba de contarse chistes entre sí y morirse de risa. Cerré los ojos para intentar empaparme de la música sufí pero casi me quedo dormida. El espectáculo me pareció aburrido y monótono. La música, preciosa.

Entrada plagiada descaradamente de: http://www.webislam.com/articulos/27361-la_danza_sufi_de_los_derviches_turcos.html

Texto del vídeo: Los mevlevi son una orden ascética sufí fundada en 1273 en Konya, desde donde se extendieron progresivamente a través del imperio otomano. Hoy, se pueden encontrar mevlevi en muchas comunidades turcas de todo el mundo, pero los centros más activos y famosos de la actividad de la orden están en Konya y Estambul. Los mevlevi son famosos para sus danzas giradoras. Después de un periodo recomendado de ayuno de varias horas, los derviches giradores comienzan a dar vueltas sobre el pie izquierdo en una serie de movimientos de torsión cortos, utilizando el pie derecho para hacer girar sus cuerpos alrededor del izquierdo. El cuerpo del girador ha de ser flexible, debe permanecer con los ojos abiertos pero sin focalizarlos en nada, de modo que las imágenes sean borrosas y flotantes. En sus ceremonias, llamadas Sema, se toca un repertorio musical particular, el ayın. Con una base de cuatro partes de composiciones vocales e instrumentales, es interpretado al menos por un cantante, un flautista (neyzen), un músico que toca el timbal y otro que toca el címbalo. Los bailarines recibían enseñanza durante 1.001 días recluidos en casas (mevlevihane) donde aprendían la ética, los códigos del comportamiento y las creencias practicando el rezo, la música, la poesía y la danza. Después de esta formación, seguían siendo miembros de la orden, pero regresaban a su trabajo y a sus familias. Como resultado de las políticas de secularización, todos los mevlevihane fueron cerrados en 1925. El gobierno turco comenzó a permitir representaciones de nuevo, aunque sólo en público, en los años cincuenta. Las restricciones cesaron en los años noventa. Algunos grupos privados están reestableciendo el carácter espiritual e íntimo original de la Sema. Sin embargo, treinta años de práctica clandestina han privado a las representaciones de una parte de su significación religiosa, ya que la transmisión se ha centrado en la música y en los cantos, en detrimento de las tradiciones espirituales y religiosas. Hoy día, muchas ceremonias ya no son representadas en su contexto tradicional, sino ante un público de turistas, y se han acortado y simplificado para responder a la demanda comercial.

La mejor guía de la ciudad de Estambul: http://planetaestambul.wordpress.com/

Sosan Firooz, primera rapera afgana

De por sí, la vida en Afganistán no es nada fácil. Si además, se es mujer, la cosa se complica. Y si encima tienes el valor de desafiar el yugo de la tradición abiertamente, lo mejor que te puede pasar es que tu familia reniegue de ti. Lo peor, que te maten. De momento, Sosan Firooz, primera rapera afgana, ha llegado a la fase de las amenazas de muerte. A la madre ya le han avisado de que como su hija no deje de cantar, le van a cortar la cabeza.

A sus 23 años no tiene ningún reparo en denunciar la represión de la mujer en su país o compartirrabab sus deseos de esperanza por un Afganistán libre y pacífico. En su primer single cuenta la miseria que vivió de niña en el vecino Irán, donde su familia buscó refugio durante la guerra civil afgana de principios de los noventa, y la represión del régimen talibán que tomó el poder en 1996. Su música es una mezcla entre rap y hip-hop, y está inspirada en el instrumento musical afgano llamado rabab. Canta en dari, una de las dos lenguas oficiales de su país, junto con el pashtú.

Sosan nunca ganará un Grammy, pero ya tiene el respeto y admiración de muchos por haberse atrevido a romper la tradición de una sociedad conservadora que la obliga a no salir de casa sin llevar un burka. En el vídeo de Youtube aparece con vestimenta rapera, cadenas y pulseras e incluso sin cubrirse la cabeza. La violencia contra las mujeres está muy extendida en Afganistán, sobre todo en zonas rurales, donde todavía se practica la lapidación y se llevan a cabo ejecuciones públicas. Las mujeres tienen prohibido el acceso a la educación.

A pesar de que los talibanes también prohibieron la música a su llegada al poder, independientemente de que se lleve a cabo por hombres o mujeres, existen algunos cantantes afganos, como DJ Besho, de 27 años, cuyos discos se pueden encontrar en el mercado de Kabul. La polémica canción de Sosan fue compuesta por el conocido (o eso dicen) cantante y compositor afgano Fared Rastagar, que regresó de su exilio alemán recientemente y ahora tiene un estudio de música en Afganistán.

El padre de Sosan es todo un ejemplo a seguir. Ha sacrificado su carrera, dimitiendo de su trabajo como jefe de algún departamento gubernamental, para hacer de guardaespaldas de su hija. Dice que se ha convertido en su secretaria, contestando a las llamadas de su hija, y que tiene el deber de protegerla.

El riesgo que corren (ella y su familia) es real. Muchas cantantes afganas han dejado de cantar por miedo a las amenazas provenientes de los talibanes. Pero Sosan Firooz no se rinde, y sigue actuando ante un público masculino vestida con ropas occidentales y denunciando las injusticias que se viven en su país.

“La gente tiene que empezar a rebelarse – dice Sosan, y el resto tiene el deber de unirse”.

Escucha mis historias y escucha
Escucha mis penas, mi tristeza
Escuchar la historia de mi desplazamiento y la falta de vivienda
Estábamos perdidos, estábamos perdidos, perdidos en el mundo
La guerra me expulsó de mi patria
Estábamos congelados, nos vistieron con ataúdes

Empieza la expatriación, empiezan las dificultades
La etapa de la miseria, la etapa de la desgracia
Las balas nos ducharos, nuestra granja se quemó por completo, nuestros árboles se secaron
Llorosos, cruzamos la frontera
Como pájaro sin alas, sin alas
Alas, alas, alas, alas…
Estábamos perdidos, estábamos perdidos, perdidos en el mundo

En un país de extraños abusaron de nuestro hijo
Nuestros seres educados se convirtieron en trabajadores de la calle
Nos comimos nuestro propio cuerpo cuando estábamos muertos de hambre
Nos bebimos nuestras propias lágrimas cuando teníamos sed
Pensamos  que ir a Europa nos traería alegría
Podríamos encontrar un trabajo, podríamos acabar con el sufrimiento
Pero nos quedamos atrapados en los campos de refugiados

Donde se extinguió nuestra piel
Sueño con besar el polvo de mi patria
Éramos los reyes y reinas de nuestra tierra
Pero aquí, somos camareros y lavaplatos
”No lo sé, no lo sé, oh Dios mío, oh Dios mío”

Nos hemos olvidado de nuestra propia lengua
También éramos seres humanos, pero ¿por qué abusados?
Nos corrimos en todas las dirección como objetos sin valor
En el país de nuestro vecino nos llamaron “sucio afgano”
En la cola de la panadería, nos dejan para el final
¿Qué logramos en Irán y Pakistán?
La mitad se convirtieron en adictos, la otra mitad se convirtieron en terroristas

Pero, pero ahora tenemos esperanza
Unidos a partir de ahora
No más niños maltratados, no más maltrato a la mujer
Basta ya de guardar silencio
Estábamos perdidos, estábamos perdidos, perdidos en el mundo
No más Europa, Irán o Pakistán
De ahora en adelante, será Afganistán

Ver la noticia aquí:
http://wap.elpais.com/index.php?module=elp_gen&page=elp_gen_noticia&idNoticia=20121204elpnepgte_7.Tes&secc=gen
http://www.cbsnews.com/8301-18563_162-57556637/afghan-woman-challenges-convention-through-rap/

Una vida menos

Jean-Pierre Filiu no es un cualquiera. Diplomático retirado, ejerce de catedrático en la Universidad de Ciencias Sociales de París (una de las más prestigiosas en su campo, para el que todavía tenga dudas). Está especializado en el mundo islámico contemporáneo, concretamente en movimientos yihadistas y Al-Qaeda. Para mí, un experto en el mundo islámico que no habla árabe pierde automáticamente un trozo de credibilidad, proporcional a todo lo que se pierde en la  traducción de documentos y en la ausencia de ella. No es el caso de Jean-Pierre Filiu, que imparte sus clases en francés, inglés y árabe. Fue uno de los primeros autores en publicar sobre la primavera árabe (La Révolution arabe: Dix leçons sur le soulèvement démocratique, 2011), hace unos meses salió a la venta su Historia de Gaza (Histoire de Gaza, 2012) y recientemente ha sido objeto de polémica por escribir la letra de la canción Una vida menos (Une vie de moins) del grupo francés Zebda.

A Zebda los conocí en Toulouse, de donde son originarios, durante mi primer año en el extranjero como estudiante Erasmus. Por aquel entonces, su canción Tomber la chemise nos la suministraban todos los bares, fiestas y emisoras de radio por vía intravenosa. Te gustara o no. Con el estímulo necesario, hacia el final de la canción más de un borracho (sospechosamente siempre los mismos) se movía de una forma divertida completamente topless, supongo que con la intención de añadirle un punto de pimienta a la coreografía. Te gustaran las vistas o no. Antes de marcharme del país, un amigo tolosano me regaló el álbum que contenía esa canción, la única que yo escucharía de vez en cuando, durante aquellos ratos en los que la nostalgia por la ciudad rosa me pillaba con la guardia baja.

No he seguido la evolución de este grupo, pero siempre que me cruzo con ellos una media sonrisa me viene a los labios, dibujada por el recuerdo de un año duro y gratificante a partes iguales. Hoy la sonrisa me la perfila el contenido político de su último single, que habla de la vida en Gaza vista por un chico nacido y crecido allí,  cuyo territorio sufre el bloqueo israelí desde 2007. Los judíos se han echado las manos a la cabeza, alegando que esta canción va contra el pueblo judío. Es una lástima que ellos mismos se dejen secuestrar por las políticas israelíes, y no tengan el suficiente espíritu crítico (o puede que sí) como para darse cuenta de que Israel sólo tiene de judío el nombre.

¿O la invasión del Líbano del ejército israelí en 1982, la represión por la fuerza de las intifadas o el ataque contra el Líbano en 2006 están en línea con los valores del judaísmo? ¿Defiende Israel el valor superior de la vida humana cuando utiliza la tortura a gran escala? ¿Realmente todos los judíos del mundo, o los que viven en Israel, quieren identificarse con un estado cruel y sanguinario como Israel? Quiero pensar que no. Por eso me parece una pena que hoy día los mismos judíos se sumen al error (¿intencionado?) de equiparar las denuncias contra las políticas del estado israelí con el anti-semitismo.

Gaza es uno de los muchos conflictos a nivel mundial que no reciben la merecida cobertura mediática. Por lo tanto, cualquier intento por recordarnos la terrible situación en la que vive el pueblo palestino es bienvenido. Este es mi mensaje: no dejemos que Gaza caiga en el olvido.

Escuchad la canción y difundidla.

Una vida menos (une vie de moins), Zebda (subtitulada en español)

El tramposo de Muntu Valdo

Como ya estoy harta de odiar en silencio, sobre todo a los que no paran de subir vídeos-resumen para hacer sufrir al personal (sí, puedes darte por aludido, porque efectivamente hablo de ti, Elevalunas), y el último concierto al que estuve aquí fue un poco fracaso (de momento no estoy preparada para hablar de ello), estos días me he dedicado a recordar aquella época en la que los buenos conciertos abundaban en mi vida.

Hace ya cuatro años de eso y tengo que darle las gracias a SOAS, que cada año organiza conciertos de música de todo el mundo. Y gratis (ovación). Aquellos conciertos fueron una fantástica manera, junto con Facebook (con quien hace ya tiempo que no me hablo) de dejar para última hora aquellos ensayos que no sabía por dónde atacar y que me hacían sentir estúpida. Cualquier excusa era buena para no afrontar la maldita hoja en blanco y la montaña de artículos académicos.

Muntu Valdo fue una de aquellas salidas a hurtadillas de la biblioteca. Todavía me arrepiento de no haberme comprado el CD (la cola era demasiado larga y mi conciencia se estaba poniendo algo pesada). Si Bobby McFerrin (¿os acordais del “don’t worry be happy”?) sólo se sirve de su voz para cantarnos a capella (¡y qué voz la suya!), Muntu Valdo hace un poquico de trampas porque se graba a sí mismo y, con los pies, añade los diferentes sonidos que va creando a lo largo de la canción.

No le quito nada de mérito porque a mí me sigue fascinando (Chanchi, ésta te la dedico a ti, que sé que estás harta de la Cadena Cien y los 40 Principales; y no me extraña),

La canción con la que acabó de conquistarme en su día

 

Como en el vídeo de arriba no se le ven los pies (una verdadera lástima) y sé que os habéis quedado con las ganas de saber qué es exactamente el “Sawa Blues”, aquí os dejo el “cómo se hizo”, donde el mismo “Chico Sawa” lo cuenta paso a paso (en inglés y sin subtítulos, aviso).

De qué va el Sawa Blues

 

PD. Sí, te sigo odiando, pero menos.

Nneka (Nigeria)

En África, la música y la política han ido siempre de la mano. Mientras que algunos políticos han coqueteado con la música para llegar a las masas (véase el ejemplo del parlamentario congolés Patrice Kadja o del ex vicepresidente de la Asamblea Nacional de Senegal, Talla Sylla), son muchos los artistas africanos que utilizan la música como instrumento de protesta del clima político del momento. Ya en los años sesenta, Fela Kuti, cantautor nigeriano y pionero del afrobeat, usó las letras de sus canciones para denunciar la corrupción del gobierno, a las multinacionales, y la brutalidad policial, entre otras cosas. Su canción “zombie”, cuyo término es una metáfora a los métodos del ejército, fue un ataque directo a los soldados nigerianos, que respondieron asaltando la cooperativa de Fela Kuti, hiriéndole gravemente y lanzando a su madre por la ventana, causando su muerte.

Nneka es una de las cantantes actuales que sigue los pasos del legendario Fela Kuti. Sus letras denuncian el capitalismo, la pobreza y la guerra, con episodios de la vida y la historia de Nigeria, así como de su experiencia en Europa, como telón de fondo. Sus canciones también tienen abundantes referencias bíblicas y mensajes de contenido moral. Su último disco salió a la venta en octubre del 2011, pero yo os dejo con la canción con la que me la presentaron: Heartbeat, que pertenece a su primer álbum.

Festival Acacia (VI): Mahmoud Ahmed (Etiopía)

No podía dejar de cerrar mi selección particular del Festival Acacia con el que fue sin duda la gran estrella del programa. Durante los dos días que duró el festival y salvo contadas excepciones, el público trató a la mayoría de las actuaciones casi con el mismo interés de quien tiene la tele de fondo en casa. Entre cerveza y kebabs, risas y helados, diferentes artistas intentaron sin demasiado éxito despertar a un público que se estaba reservando para el final.

En el momento en que Mahmoud Ahmed, ganador del prestigioso premio BBC’s World Music Award bajo la categoría de “Africa” en 2007, subió al escenario, el ambiente del festival se transformó. Interminables aplausos arroparon al cantante más famoso de la época dorada de la música etíope. Mahmoud Ahmed, de 71 años edad, demostró tener más energía que todos los grupos juntos que actuaron antes que él. Bailó y saltó sin descanso y, sorprendentemente, con aliento.

Reconozco que mis oídos no acaban de apreciar este tipo de música ni su timbre voz, pero después de ver lo que este cantante significa para el pueblo etíope, me siento obligada a compartirlo en este espacio.

Festival Acacia (V): Addis Acoustic Project (Etiopía)

Buscando en el baúl de los recuerdos, Addis Acoustic Project desempolva antiguos temas etíopes de los años cincuenta y sesenta dándoles un toque contemporáneo. Su música está influida por la música tradicional del este de África, el jazz y la música latina. Algunos se han atrevido a comparar a este grupo con Buena Vista Social Club pero yo, no lo veo tan claro.

 

Festival Acacia (IV): Dankira Band (Etiopía)

Este grupo sólo hace versiones de canciones etíopes populares, así que no podía dejar de incluir este tema en mi recopilatorio personal. Es una canción gurage tradicional que suena en todos sitios (¡hasta en los minibuses!) y que consigue despertar hasta al público más apático. Eso sí, esta versión está un poquito maqueada…

http://www.dankiraband.com/index.php?option=com_content&view=article&id=8&Itemid=15

PS. Si el vídeo no se abre al darle a este link, probad haciendo click en Gallery y Video.

Festival Acacia (III): Wudasse (Etiopía)

Grupo de jazz etíope formado por tres veteranos de la música etíope: Teferi Assefa, Fasil Wuhib, y Jorga Mesfin. Se les atribuye una manera única de incorporar las escalas musicales tradicionales de la música etíope con el jazz. Me encantaría poder opinar sobre este último punto pero, desafortunadamente, soy un poco ignorante cuando se trata de música…