El yo que nunca fui ni espero ser

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Hace unos días recibí un mensaje de Gmail diciendo que alguien desde Japón había intentando entrar en mi cuenta de correo. Me obligaba a cambiar mi contraseña por motivos de seguridad. Estoy segura que el cotilla o la cotilla que intentó acceder a mi vida personal no se encontraba en Japón (o igual sí y por eso falló en el intento). Lo más probable es que hubiera pinchado otra dirección IP para no ser descubierto/a. Yo voto por un chino o una china, que hay muchos, odian a los japos y son tirando a listos. Aunque poco importa el quién y desde dónde.

Supongo que tener un blog personal hace difícil defender el argumento de que soy una persona privada. Y, a decir verdad, me da igual que alguien pierda el tiempo leyendo el correo que le mandé a mi hermana pidiéndole un listado de recetas, o el que recibí de Camille preguntándome qué podía traer al Líbano, o la conversación entre Chris y yo para ver cuándo podemos ponernos al día por Skype. Hasta casi casi me da igual que hubieran podido leer mis correos menos superficiales en los que hablo de mis sentimientos (increíble, pero cierto) con una de mis escasas confidentes.

Sin embargo, lo que ya me da menos igual es que el personaje en cuestión hubiera podido acceder a mi lista de contactos con nombres, direcciones, teléfonos, fechas de nacimiento… y a mi disco virtual, que tan amablemente Google pone a disposición de sus clientes de Gmail, donde hay una copia de mis títulos, pasaporte actualizado, certificado de nacimiento, y otros documentos que siempre tengo que presentar con cada nuevo contrato, y que no me gusta echar en la maleta. Por comodidad y por seguridad (!).

¿Os dais cuenta de lo fácil que es robar una identidad hoy día? ¿De todas las cosas que se pueden hacer con una identidad falsa? Como si no hubiera suficiente gente en el mundo. En el real. Y en el virtual. Todavía los hay que se dedican a crear yoes y tues nuevos. Y no sólo para mandar a todos tus contactos correos infectados de virus malolientes. Bastante tiene una con su vida como para tener que preocuparse de la vida de una misma creada e impuesta por los demás. Sobre todo si no sabes que existes ni cuál es tu circunstancia.

 

El día en que Gmail me pidió que cambiara mi contraseña me sentí muy vulnerable. Así que decidí extremar las precauciones y cambiarle también de paso la contraseña a mi corazón. Parece ser que en los últimos meses alguien había estado intentado entrar. Ver para creer.

heart password

(c) Fotos cortesía de Internet.
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32 pensamientos en “El yo que nunca fui ni espero ser

  1. iride

    Nos escondemos en casas dónde guardamos nuestra intimidad, pero a veces nos somos conscientes de que podemos tener más a la vista de lo que creemos (si alguien entra en nuestro correo y nuestro ordenador).

    Y lo del corazón eso sí que ya lo podemos abrir a quién queramos 🙂

    Responder
    1. Adwoa Autor de la entrada

      Internet ha acabado con nuestra intimidad, por mucho que nos empenyemos en conservarla…
      Efectivamente, lo del corazon es otra historia 😉
      Un abrazo y gracias por leerme.

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  2. Jorge

    A mí me sucedió de manera muy similar con mi cuenta de Hotmail/Outlook. Me sentí tan mal de tener que cambiar una contraseña que había estado conmigo por aproximadamente diez años… Pero en fin, ¡la seguridad es primero! Saludos cordiales.

    P.D. En una nota completamente fuera de tema, y que puede ser omitida inclusive: el título de la entrada lo leí cantado con el tonito de esa canción que sale en el doblaje latinoamericano de Dumbo: “lo que nunca vi, ni espero ver, a un elefante volar…”. Lo siento, fue un comentario por demás absurdo.

    Responder
    1. Adwoa Autor de la entrada

      Pues algo parecido me ha pasado a mi porque tengo esta cuenta desde hace mas de diez anyos y nunca habia cambiado la contrasenya. Todavia no lo he asimilado porque sigo metiendo la antigua contrasenya y gmail diciendome “te recuerdo que cambiaste tu contrasenya hace X dias”. Que pesado jaja!

      Un abrazo

      PD. Me encantan los comentarios (como a todos/as). Absurdos o no. Y me gusta que el titulo te haya recordado esa simpatica pelicula. Ahora yo tambien leere el titulo con el tonillo de la cancion y una media sonrisa en los labios. Gracias!

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  3. Nergal

    No jodas !!! Y ahora ¿como sabemos que ere realmente tú y no el usurpador.
    Venga, dime la contraseña de tu corazón a ver si de verdad eres tú.
    Un abrazo de los que ya sabes

    Responder
  4. Ericka Volkova

    Venga chica, habréis cambiado la contraseña de vuestro corazón, pero eso no os hace inmune a que os llevemos en el nuestro 🙂
    Beso grande, y sip, recomendable es cambiéis las contraseñas de vuestro correo con regularidad

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  5. albertodieguez

    Vulnerables en la vida, en la red, y en cualquier sitio, siempre somos vulnerables… 😦
    Cuídate y cuida tus contraseñas, sobre todo la del corazón… 🙂
    Besos.

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  6. Nieves

    Valla! Y para que sirve tener una contraña de email? La única utilidad que le veo es fastidiar a otra persona o algo así. Lo de la documentación ya me parece mas serio… Yo en tu lugar lo tendria todo en un pen si es por necesidad pero no en un pc con conexión. Si, soy chapada a la antigua en estos temas.
    Espero que ya lo tengas todo solucionado . Besitos infernales!

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  7. Miguel

    Entiendo que busquen la contraseña de cuentas bancarias y cosas por el estilo, pero ¿de correos? ¡Hay que ser chafarderos!
    En cuanto a la de tu corazón, imagino que no la pones muy difícil.
    Un abrazo ensancha corazones.

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  8. joaquinsarabia

    Lo peor es que atacando nuestras cuentas de internet de rebote atacan nuestros sentimientos y nuestro corazón, ¿hay desalmados en todas partes.!.
    Cuídate mucho.
    Un Abrazo Paisana 😦 .

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  9. cristinafra

    Hace unos años worpres me mando un mensaje, mi cuenta podía estar afectada junto con muchas más de un fallo que habían tenido y habían sido hackeados, me recomendaban cambiar todas mis contraseñas de todo ( worpres, Facebook,hotmail, etc…….) me recomendaron que pusiera una clave diferente a todo lo que gestiono por internet, ya lo hacia, pero no por ello me hizo sentir menos bulnerable, te entiendo para mi fue muy latoso y aún hoy según como, me viene a la mente la anterior.
    Saludos
    Cristina

    Responder
    1. Adwoa Autor de la entrada

      En esa fase sigo yo. Poniendo la contrasenya anterior que tambien tenia desde hacia anyos… Todo esa por la poca intimidad que nos queda!
      Un abrazo

      Responder
  10. bypils

    Y lo que no sabemos…La privacidad en Internet es un mundo abismal y desconocido…Las nubes me desconciertan mucho…
    !Quiero la receta del ajillo, porfá, porfá, porfá!!;-)
    Muchos besos!
    NB: Me alegra leerte.Cuando ví lo del atentado en Beirut, pensé en ti. Cuídate.

    Responder
    1. Adwoa Autor de la entrada

      El otro dia descubri por casualidad que estoy en una base de datos con no se cuantos millones de espanyoles registrados en FB. Lo gracioso es que tengo nombre falso y en ningun sitio digo que soy espanyola. Para colmo, aparece mi foto (que tengo configurada solo para amigos) y hasta mi login.
      Que miedoooorrrr

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  11. Dessjuest

    A mí también intentaron entrar en mi gmail hace tiempo, cambié la contraseña por “abrazocrujehuesitos” y desde entonces no entró nadie.

    Coño, acaban de entrar, la virgen, uno no puede estar tranquilo nunca.

    Besotes 😀

    Responder
    1. Adwoa Autor de la entrada

      Espera que te contesto cuando se me pase el ataque de risa…
      Te echaba de menos… bueno, a ti no, a tus comentarios. No vaya a ser que se enfade la parienta! 😛
      Muchos besos, sinverguenza

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  12. Fedora

    Estoy de acuerdo contigo en que Internet ha acabado con nuestra intimidad. Será el precio que tenemos que pagar ante tantos otros beneficios.
    Un Yo que no era yo pidió una vez un presupuesto para unas cortinas en Girona…en fin, sí que crea vulnerabilidad todo eso…protégete, pero nunca demasiado a tu corazón, ok? 😉 el corazón necesita alas. Besazos!

    Responder
    1. Adwoa Autor de la entrada

      No, si mi corazon tiene alas, pero de gallina… ya sabes, de las que no sirven para volar jaja.
      Un abrazo cruje-huesitos y cuidado con tu otro yo!

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  13. Rosa

    Si, Adowa, todo tiene su parte negativa… Una vez vi una película de suplantación total de identidad y de vida que me puso los pelos como escarpias…en cuanto al corazón…¡es más fuerte de lo que parece! Y no es tan fácil de hackear. Un abrazo crack, craaack wapa.

    Responder
  14. Elevalunas

    Pues parece verdad que Internet ha entrado en nuestra intimidad. De hecho yo me lo suelo llevar al baño. Ay, aquellos tiempos de aprender idiomas con los botes de champú… Abrazotes!!

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  15. libelia

    A mí me ocurrió lo mismo, pero con Facebook. Ya nada es lo que era, y las nubes virtuales no tienen llaves dónde encerrar nuestros corazones, o donde abrirlos….que a veces es mejor abrirlos a distancia. En fin….piensa que la contraseña nueva te durará diez años más y que tu corazón no está, por suerte, a salvo de sabotajes y aventuras. Un corazón hermético deja de ser corazón.
    Abrazo de oso con doble vuelta de brazo y montones de besos.

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    1. Adwoa Autor de la entrada

      Todo depende de si los hackers mejoran en sus tecnicas de sabotaje 🙂
      Gran verdad lo que dices del corazon.
      Besos de vaca y abrazos de oso.

      Responder

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