La diferencia entre ser pobre y pobre

Dormir con todos en la misma habitación nunca fue un problema para ella. De hecho, le gustaba acunar su miedo en los ronquidos de papá cuando las hienas cortejaban la luna en las noches de verano. Tampoco le importaba levantarse antes que el día para moler el mijo. O tener que ir a buscar agua al riachuelo.  Llevar a cuestas a su hermanito raras veces supuso una carga para ella.  Pensándolo bien, tampoco le importaba cuando la gata que vivía en su estómago le arañaba con sus uñas afiladas y no la dejaba concentrarse en la escuela.

Sin embargo, el día que su padre le anunció que la casaban. El día que su madre le explicó que la casaban con un hombre que le triplicaba la edad. El día que su hermana mayor le susurró al oído que la casaban con un hombre que le triplicaba la edad y que tenía otras tres mujeres. El día que los cuchicheos de los vecinos la zarandearon para decirle que la casaban con un hombre que le triplicaba la edad; con un hombre que tenía otras tres mujeres; con un hombre con sida. Ese mismo día, entendió lo que los mayores querían decir cuando hablaban de ser pobre, porque hasta el hambre se había comido las pocas fuerzas que le quedaban para poder llorar.

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PD. Con esta historia no pretendo estigmatizar a las personas que tienen sida. Por desgracia, tener sida en un país del norte global y tenerlo en un país del sur global no tiene nada que ver. Por eso te pido, a ti lector, que leas mi  historia en contexto, para que nadie pierda la perspectiva… ni se sienta ofendido.

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36 pensamientos en “La diferencia entre ser pobre y pobre

    1. Adwoa Autor de la entrada

      Demasiado… pero lo más triste es que el mundo está lleno de niñas como la protagonista de mi relato… niñas que dejan de ser niñas por la fuerza…
      Un abrazo.

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      1. semprevento

        detrás de todo esto hay una política que abarque considerables intereses económicos.
        Lamentablemente, la ignorancia y la pobreza producen también.
        Los países económicamente poderosos deben aplicarse para asegurar que su infancia protegida.
        el discurso es muy grande …
        abrazo

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        1. Adwoa Autor de la entrada

          A veces, en los países pobres, las familias se ven obligadas a casar a sus hijas. Se que esto es difícil de entender desde nuestra cultura, pero tener una boca menos que alimentar y cobrar la dote se convierte en dos poderosos motivos cuando se tiene menos que nada…
          Un fuerte abrazo

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  1. Anónimo

    Que preciosidad de relato,y lo peor es que se que es verdad.me afloran todos mis sentimientos mas hondos y afloran las lagrimas sin tener qui ir a buscarlas.tqm preciosa

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    1. Adwoa Autor de la entrada

      Sí, esta historia me hizo mella cuando llegó a mis oídos hace ya algunos años. De repente, sentí necesidad de volver a escribirla porque la primera vez que la plasmé en papel no le hice justicia…
      Te quiero miles, linda.

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  2. nosht

    Comprendo lo que quieres decir y no me centro en este relato en la historia de ese hombre con sida, el cual ya tiene tres mujeres y triplica la edad de su futura nueva esposa. Esa… esa es otra historia.
    Y me siento tan impotente pensando en las riquezas de este mundo.

    Responder
    1. Adwoa Autor de la entrada

      Si, Brujita, ésa es la historia que quería reflejar. La de aquéllas que son casadas por la fuerza porque a la familia no le queda más remedio (aunque nos cueste entenderlo desde nuestra postura occidental).
      Unos tanto y otros tan poco… Hasta cuando?
      Un fuerte abrazo

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  3. Carmen J.

    Leo tu historia en contexto… Y estoy por decir que casi lo de menos es que el tipo tenga sida. Es decir, que sería igual de triste y de horroroso que no lo tuviera. Qué pena, por dios.

    Responder
    1. Adwoa Autor de la entrada

      Estoy de acuerdo contigo, sería igual de horrible. Por desgracia, en la vida real, el tipo no sólo tenía sida sino que también vivía en un país donde el acceso a medicamentos está reservado a unos pocos privilegiados y el uso de condones no está extendido…
      Gracias por la visita y el comentario. Bienvenida. Tu casa es mi casa.
      Un abrazo

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    1. Adwoa Autor de la entrada

      Yo creo que no existe esa venda de la que hablas sino que simplemente se prefiere (o se elige) mirar hacia otro lado…

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      1. harryelsusio

        No, en realidad la venda sí que existe… Creemos que esto es algo maravilloso, donde todo puede ser perfecto y tal, pero no somos conscientes de que eso es así porque estamos en la parte alta de la cadena trófica… El mundo es un lugar muy cruel, pero no queremos verlo… Y no podemos hacer nada para cambiarlo. Tal vez sí algunas cosas puntuales, pero en general seguirá siendo un lugar cruel… Al fin y al cabo no somos mas que otro animal más, con nuestras costumbres… Y nuestro pintar rayas en lugares en donde no las hay… Los perros orinan en las esquinas, nosotros pintamos líneas… Es lo mismo…

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  4. ManoliRizoFotografia

    Una historia muy muy triste, estas cosas no deberían permitirse, ¿ y Unicef, y los millones de asociaciones que hay para contraatacar estas cosas?, no lo entiendo, ¡no deberían permitirse tales barbaridades!

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  5. asquerosamentesano

    Mientras escribo esto, mi madre está viendo “El Hormiguero” en la televisión. La música que oigo a través de mis auriculares me aísla, es cierto, pero no por eso soy ajeno a la ironía. El público del plató aplaudiendo enloquecido por alguna tontería. En la pantalla de mi ordenador, tu post, tan bien engarzado… y al mismo tiempo tan crudo. Su lectura evoca un recuerdo. Camino por el Paseo de Gracia barcelonés, escaparate de la opulencia, altar del lujo, crisol de la estupidez humana. Mendigos envueltos en harapos se arrebujan donde pueden para pasar la noche que va a ser gélida, mientras el bolso de Louis Vuitton que luce el maniquí con cara de idiota cuesta 4000 euros. ¿Dónde nos descarriamos? ¿Dónde perdimos el rumbo?

    Responder
    1. Adwoa Autor de la entrada

      Tu comentario también me evoca un recuerdo, el de los indigentes de las calles de Londres, que han pasado a formar parte del paisaje urbano y que, fundiéndose con él, ya nadie mira ni advierte. Los peatones, con prisa, los sortean para no pisarlos, como si de mierdas de perro se trataran. Y la vida sigue, mejor o peor, más deprisa o más despacio, pero sigue… hacia rumbos diferentes.

      Gracias por tus comentarios llenos de inspiración.

      Un fuerte abrazo.

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  6. Angela

    Se me encogió el corazón y una gata me araño el estómago y más abajo…¡Qué dolor! Es importante que haya gente como tú que nos cuente estas cosas, que vivan en el imaginario de cada uno …¿Será que en algún momento somos capaces todos de verlo en la realidad ? ¿será que somos capaces de deshacerlo?…Comparto las preguntas de “asquerosamentesano” ¿Dónde nos descarriamos? ¿Dónde perdimos el rumbo?

    Qué bien lo has escrito y cómo llega, de verdad que araña…
    Un abrazo fuerte!

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    1. Adwoa Autor de la entrada

      Jorge (“asquerosamentesano”) me dijo una vez que yo era como una voz de la conciencia… Yo no lo tengo tan claro, sólo sé que a veces necesito apropiarme con pedazos de historias con las que me he ido encontrando por el camino para poder compartirlas con quien las quiera leer.

      Perdón por el arañazo. Fue sin querer queriendo…

      Un abrazo cruje-huesitos

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  7. Dessjuest

    Iba a poner que no, que no somos ajenos a esas cosas, pero he leído el comentario del melenitas, sí, lo somos, es decir, ahora leemos lo que nos dices, o la noticia que te pegué el otro día, y cierto, pensamos “pobre”, nos da lástima, nos enciende, pero no cambia nuestras vidas, al menos tú puedes decir que te has movido al respecto, los demás, el primero yo, tenemos mucha hipocresía.

    Eres una gran chavala, de eso no me cabe duda alguna.

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    1. Adwoa Autor de la entrada

      También hay mucho de hipocresía en lo que yo hago, no creas. Por eso no tengo más remedio que limpiarme la conciencia con lo que escribo… Ya ves, en el fondo, lo hago por puro egoísmo.

      Tú sí que eres grande… Un fuerte abrazo.

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  8. Miguel

    Y es culpa nuestra. Esas mismas costumbres, sobre poco más o menos, no ha mucho que pululaban por aquí. Hemos sido capaces de desterrarlas, pero nos importa un huevo que sigan ocurriendo en otros sitios. Eso sí: mandaremos algún que otro SMS solidario a Unicef en estas navidades. De alguna manera debemos abrigar nuestras conciencias.
    Un abrazo mitiga-penas.

    Responder
    1. Adwoa Autor de la entrada

      Te refieres a la costumbre del matrimonio forzoso, a la de la dote, o a ambas? Mi escrito pretende ir un poquito más allá… justo donde la tradición se encuentra con la necesidad…

      Llevas razón, como le acabo de decir a Dess, yo me abrigo la mía escribiendo sobre ello. Nadie está libre de culpa.

      Un abrazo consuela-penas

      Responder
        1. Adwoa Autor de la entrada

          No estoy de acuerdo. No hace falta irse lejos para hacer algo al respecto. De hecho, con las nuevas fronteras, estas cosas también ocurren en los países occidentales. El gobierno británico tiene, por ejemplo, un departamento para luchar contra los matrimonios forzosos…
          Un abrazo

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  9. libelia

    Hay una regla periodística que dice que cuanto más lejos menos noticia, cuánto menos que ver con nuestro entorno cultural, menos noticia, cuánto menos afecte a nuestras vidas o a las de nuestro país, menos noticia. Esa pobre niña (y millones como ella más) se diluyen en kms de distancia.
    Comparto todos los comentarios. Comparto el horror de la historia y el de nuestros brazos cruzados.
    Un abrazo triste, amiga viajera.

    Responder
    1. Dessjuest

      Más que periodística yo diría que es algo que forma parte de todos nosotros, el año pasado por estas fechas, en un foro de ciclismo, se hizo una encuesta para ver cuál era el acontecimiento del año, ganó el movimiento de la puerta del sol previo a las municipales, que no digo que no fuera importante, pero es que ganó a la primavera árabe y al terremoto de Japón, decimos de los franceses, pero nos ponemos nosotros a mirarnos el ombligo y nos quedamos solos.

      Besos.

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      1. Adwoa Autor de la entrada

        Al final, lo que esto significa es que estamos completamente manipulados y controlados por los medios de comunicación. Ellos deciden lo que nos interesa y lo que no. No sé ahora, porque no sigo las noticias en España (ya lo sé, vergüenza debería darme) pero recuerdo una época en la que te contaban la noticia de una guerra, y te metían imágenes de muertos bastante crudas y acto seguido te daban los resultados de la liga. Por si acaso a alguien se le había ocurrido procesarla…

        Es una vergüenza, pero también es verdad que todo lo que pasa en el mundo no puede ser noticia y que los medios de comunicación son un gran negocio que tienen que ofrecer el producto que le interesa al consumidor. Que hay prioridades? Claro! Pero si no dan dinero, pierden puestos..

        Besos para los dos.

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  11. libelia

    Tienes razón Dess, esa regla, que tienen que hacer suya medios y periodistas, se basa en lo que realmente interesa a la gente y, como apuntas tú, nos interesa más lo que tenemos al lado, aunque sea menos grave, que lo que ocurre a diez mil kms, aunque sea un cataclismo. Y Adwoa, también tienes razón, estamos totalmente manipulados por los mass media, por eso -ahora que con internet tenemos acceso a muchos que se encuentran a distancia- hay que hacer una labor de recopilación de distintas opiniones y procesarlas después. Lo malo es que no tenemos tiempo ni, muchas veces, ganas.

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